jueves, 20 de junio de 2013

Los más grandes de entre los Grandes

Sólo 417. Ese es el número de títulos actualmente vigentes, según la Diputación y Consejo de la Grandeza, que tienen aparejada la Grandeza de España, la máxima dignidad que puede ostentar un noble en nuestro país.

Audiencia a la Diputación y Consejo de la Grandeza de España en el año 2011 (Foto Casa de S.M. el Rey / Borja Fotógrafos)

Los Grandes se encuentran, en términos protocolarios, justo por detrás del Príncipe de Asturias y el resto de los hijos del rey, gozando así de una posición preeminente sobre el resto de aristócratas que no poseen esta consideración.

Fuera del ámbito social ser Grande de España no conlleva ningún privilegio, si bien hasta no hace demasiado el poseer un título con Grandeza abría las puertas a diversos cargos palatinos en la Corte (como por ejemplo el de Gentilhombre Grande de España con ejercicio y servidumbre para los hombres o el de Dama de la Reina para las mujeres).

La última prerrogativa que le fue suprimida a este reducido grupo fue el pasaporte diplomático, que mediante el Real Decreto 1023/1984 quedaba exclusivamente reservado a ciertos funcionarios al servicio del Estado y sus familias.

Además, para heredar un título con Grandeza de España es necesario abonar el correspondiente impuesto de sucesión: 2.440 euros si es una transmisión directa, 6.126 si es transversal y 14.668 si se trata de la rehabilitación de un título o pedir el reconocimiento de uno extranjero.

De estos 417 títulos con Grandeza de España, son muchos los que están en manos de una misma familia, destacando por el número de Grandezas que acumulan las siguientes personas:

-Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, 11 veces Grande de España: Duquesa de Medinaceli (1), Alcalá de los Gazules (2), Camiña (3), Ciudad Real (4), Denia (5), Tarifa (6); Marquesa de Priego (7), la Torrecilla (8), Camarasa (9), Aytona (10); Condesa de Santa Gadea (11).

-Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, 10 veces Grande de España: Duquesa de Alba de Tormes (1), Liria y Jérica (2), Berwick (3); Condesa-Duquesa de Olivares (4); Marquesa del Carpio (5); Condesa de Lemos (6), Lerín (7), Miranda del Castañar (8), Monterrey (9), Osorno (10).

-Ángela María Téllez-Girón y Duque de Estrada, 6 veces Grande de España: Duquesa de Osuna (1), Gandía (2); Condesa-Duquesa de Benavente (3); Marquesa de Jabalquinto (4); Condesa de Peñaranda de Bracamonte (5), Oropesa (6).

-Íñigo de Arteaga y Martín, 5 veces Grande de España: Duque del Infantado (1); Marqués de Santillana (2), Ariza (3); Conde de la Monclova (4); Señor de Casa Lazcano (5).

-Jacobo Fitz-James Stuart y Gómez, 5 veces Grande de España: Duque de Peñaranda de Duero (1), la Roca (2); Marqués de la Laguna (3), Viana (4); Conde de Montijo (5).

-Álvaro Fernández Villaverde y Silva, 5 veces Grande de España: Duque de San Carlos (1), Santo Mauro (2); Marqués de Santa Cruz (3), Villasor (4), Pozorubio (5).

-Manuel Falcó y Anchorena, 5 veces Grande de España: Duque de Fernán-Núñez (1), Bivona (2); Marqués de la Mina (3); Conde de Barajas (4), Cervellón (5).

-Juan Miguel Osorio y Bertrán de Lis, 4 veces Grande de España: Duque de Alburquerque (1), Algete (2); Marqués de Alcañices (3); Conde de la Corzana (4).

La naturaleza, historia y trayectoria de estos títulos es diversa, tanto por antigüedad (algunos de los señalados arriba tienen más de cinco siglos de existencia, mientras que otros apenas superan el siglo), motivo de  concesión (méritos de guerra, servicios prestados a la Corona, una brillante trayectoria política) o referencia geográfica (parte de ellos fueron otorgados sobre territorios de fuera de la Península sobre los que los reyes de España eran soberanos).

Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa
(Foto Fundación Casa Ducal de Medinaceli)

En relación a esto, durante mucho tiempo se diferenciaba a los Grandes de España por clases en virtud del origen de su Grandeza: Primera Clase para aquellos que descendían de los ricoshombres de Castilla (los más acaudalados, poderosos e influyentes del Reino) y a los que Carlos I les reconoció su linaje y condición; Segunda Clase para los que también descendían de los ricoshombres, pero que por diversos motivos no se les dio en un primer momento la Grandeza, que les sería concedida más tarde; Tercera Clase para los que no pertenecían a familias tan antiguas, pero a los que el rey consideró adecuado hacerles dignos de la Grandeza de España.

La Grandeza de Primera Clase también es conocida como Grandeza Inmemorial y engloba en torno a 25 títulos, considerados tradicionalmente los de mayor relevancia de todos los existentes. Su origen se remonta, tal y como apuntan la mayoría de las fuentes, a la coronación de Carlos I como rey de Romanos en 1520, cuando un grupo de nobles españoles le acompañó, según parece, en recompensa por su apoyo durante la Guerra de las Comunidades en Castilla. Allí tuvieron los españoles que aparecer descubiertos ante el rey, lo cual iba contra una de sus prerrogativas. Para compensarles, Carlos I les otorgó la consideración de Grandes de España y el privilegio de poder permanecer sin cubrir ante él, haciendo de lo que antes se obtenía por nacimiento un premio que dependía de la voluntad del soberano.

No hay un consenso total sobre qué títulos se deben incluir en esta categoría, pero está mayoritariamente aceptado el criterio de Francisco Fernández de Bethencourt de que fueron los siguientes:

-Ducado de Alba de Tormes.

-Ducado de Alburquerque.

-Ducado de Arcos de la Frontera.

-Ducado de Béjar.

-Ducado de Cardona.

-Ducado de Frías.

-Ducado de Gandía.

-Ducado del Infantado.

-Ducado de Medinaceli.

-Ducado de Medina-Sidonia.

-Ducado de Nájera.

-Ducado de Segorbe.

-Ducado de Villahermosa.

-Condado-Ducado de Benavente.

-Marquesado de Aguilar de Campoo.

-Marquesado de Astorga.

-Marquesado de Denia (Grandeza transferida posteriormente al Ducado de Lerma).

-Marquesado de Priego.

-Marquesado de Villena (Grandeza transferida posteriormente al Ducado de Escalona).

-Condado de Cabra.

-Condado de Lemos.

-Condado de Lerín.

-Condado de Melgar (Grandeza transferida posteriormente al Ducado de Medina de Rioseco).

-Condado de Miranda del Castañar (Grandeza transferida posteriormente al Ducado de Peñaranda del Duero).

-Condado de Ureña (Grandeza transferida posteriormente al Ducado de Osuna).

Como apuntaba antes, hay diversidad de opiniones respecto a qué títulos deben ser considerados dentro de la Grandeza Inmemorial. La Diputación y Consejo de la Grandeza de España, por ejemplo, incluye el Ducado de Baena y el Condado de Miranda del Castañar, a pesar de que éste perdió su Grandeza Inmemorial a favor del Ducado de Peñaranda del Duero, pero no el Condado de Cabra. De la misma forma, Juan Miguel Soler Salcedo en su libro Nobleza española: grandeza inmemorial, 1520 (Visión Libros) considera dentro de esta categoría los Marquesados de los Vélez, el Cenete y Santillana.

Por orden, el listado de los poseedores de la Grandeza Inmemorial quedaría de esta manera:

-Ángela María Téllez-Girón y Duque de Estrada: tres Grandezas Inmemoriales (Osuna, Gandía y Benavente). Cedió a sus hijas Ángela María y Assumpta los Ducados de Arcos de la Frontera y Medina de Rioseco respectivamente, que hacen cinco Grandezas Inmemoriales en total.

-Cayetana Fitz-James Stuart y Silva: tres Grandezas Inmemoriales (Alba de Tormes, Lemos y Lerín).

-Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa: dos Grandezas Inmemoriales (Medinaceli y Priego). Cedió a su hijo Ignacio el Ducado de Segorbe, siendo tres las Grandezas Inmemoriales originarias.

-Francisco de Borja Soto y Moreno-Santamaría: dos Grandezas Inmemoriales (Escalona y Frías).

-Leoncio González de Gregorio y Álvarez de Toledo: si consideramos lo escrito por Fernández de Bethencourt sólo tendría una Grandeza Inmemorial (Medina-Sidonia), pero siguiendo el criterio de Juan Miguel Soler serían dos (Medina-Sidonia y los Vélez).

-Íñigo de Arteaga y Martín: al igual que con el Duque de Medina-Sidonia, al haber disparidad de juicios, se le puede atribuir una Grandeza Inmemorial (Infantado) o dos (Infantado y Santillana).

Íñigo de Arteaga y Martín, XIX Duque del Infantado, en el momento de recibir por parte del 
Regimiento Castilla 16 el nombramiento como "Voluntario de Castilla" (Foto Blog Castilla 16)

El resto de Grandezas Inmemoriales se hallan repartidas de manera individual entre diversos miembros de la aristocracia, siendo en muchos casos parientes de los antes mencionados (el actual Duque de Lerma y la actual Duquesa de Cardona, por ejemplo, descienden del XVII Duque de Medinaceli, padre de Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, XVIII Duquesa de Medinaceli).

De esta manera, más de la mitad de las Grandezas Inmemoriales se encuentran reunidas en apenas  seis familias, exponente todas ellas de la más alta nobleza y con siglos de historia a sus espaldas (los orígenes de ellas se insertan en muchos casos más de diez centurias atrás, remontándose casi al nacimiento de los propios reinos hispánicos).

Como curiosidad y a modo de último apunte, decir que el título con Grandeza más antiguo es el Condado de Benavente (en posesión de la Duquesa de Osuna), otorgado en 1398 por Enrique III de Castilla a Juan Alonso Pimentel, y el más moderno el  Condado de Godó, al cual el Rey le concedió la Grandeza de España en el año 2008 en la persona del III Conde, Javier Godó Muntanyola.

Javier Godó Muntanyola, III Conde de Godó (Foto Pedro Madueño)

1 comentario:

  1. Muy interesante. Una consulta. Hasta donde llega mi conocimiento el primer ducado hereditario fue el de Medinasidonia. ¿Qué pasó con los ducados anteriores? ¿Eran sólo vitalicios? ¿O efectivamente es el más antiguo?
    Otra cosa, el condado de Benavente concedido en 1398, como se señala ¿Era hereditario? ¿no?
    ¿Se sabe cual es el título más antiguo independiente de que tenga asociada la grandeza o su "rango" (Duque, conde, vizconde, etc...)?
    Saludos desde Chile.

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